Capitulo 4: Poniendose al dia

Dia 2

Juan encontro una parada de autobuses en el camino, y decidio dormir un poco ahi, ya que se encontraba demasiado cansado, los acontecimiento del dia anterior, aun rondaban por su cabeza, y Juan no lograba diferenciar si lo que habia visto era una vision, era un sueño, o era real. Se decia a si mismo que posiblemente, las peliculas de terror le habian jugado una mala jugada en su mente, y todo habia sido producto de su imaginacion, incluso se imagino alguna broma, como aquel programa de bromas que vio una vez cuando estaba en el banco, aquel en donde asustaban a la gente con fantasmas, y luego salia un tipo que les decia, Esto es una broma caiste!! Juan penso que si tal vez esperaba ahi un rato, un sujeto con camara apareceria y le diria eso, sin embargo el miedo pudo mas con Juan y aunque hubiera sido una broma el no se iba a quedar ahi esperando.

(Tal vez mañana me pueda estar riendo de esto)

Juan vio que el sol, estaba en lo alto del cielo, pero no tenia un reloj a la mano para corroborar la hora, Juan decidio seguir su camino, y camino un par de horas hasta que llego a una aldea. De nuevo la aldea estaba desierta, ni siquiera se escuchaba ruido, en ese momento, un sonido proveniente de las tripas de Juan, le recordo que no habia comido desde ayer en la mañana, el miedo que paso ayer, le quito por completo el hambre asi que decidio buscar algun lugar para comer, ya que no tenia nada de comida, en eso vio un super mercado que parecia abierto, en la gasolinera de aquella aldea, y decidio acercarse.

Ahi adentro habia alguien. Juan se acerco en eso el sujeto le hablo.

– Oye es raro ver a alguien por aca, pense que la gente habia salido corriendo.

Juan se alegro al ver una persona, ya que tenia dos dias de no hablarle a nadie.

– Si, es que voy hacia mi casa, pero no hay buses, y no he visto a nadie en el camino.

– Y tampoco los veras mucho, hijo

– Por que lo dice?

– Es que no has visto las noticias?

– No, para nada

– Mira, al parecer hubo una extraña enfermedad que hace que la gente se muera, y se vuelva a levantar, como un muerto viviente…

Aquellas imagenes que Juan vivio en la salida de la ciudad vinieron inmediatamente a su mente, aquel sujeto levantandose despues de haber sido atropellado, y luego atacando al joven, y luego el joven y el sujeto levantandose ambos llenos de sangre. La cara de Juan palidecio por completo al ver que aquello al final no habia sido solo un sueño.

– Oye hijo, estas bien?

Pero Juan seguia pensando en esos extraños acontecimientos, su mente solo pensaba en aquellos bizarros acontecimientos del dia anterior. Hasta que Juan sintio como si alguien lo sacudiera…

– Estas bien??

– Este, lo siento, es que me recorde de algo y…

– Hijo, estas palido, quiere algo de comer?

– Si me hace el favor.

Aquel señor le ofrecio un plato de arroz a Juan.

– No tengo otra cosa, si te das cuenta mi super mercadito, esta vacio, ya que ayer, la gente que pasaba se llevaba todo lo que podia.

En aquel momento Juan reparo que aquel super mercado estaba completamente vacio, tan solo veia las cosas que no eran comestibles en los anaqueles.

– No tenga pena, agua no tendra?

– Por supuesto hijo.

Aquel amable señor, le paso un vaso con agua a Juan, mientras lo ponia al dia con las noticias de aquella infeccion.

– Mira, como te decia, la gente salio huyendo ya que dicen que sucedio un accidente muy grave en la capital, y es imposible ir hacia alla ahora.

– Como asi?

– Bueno, dicen que un infectado cayo en los depositos de agua, y que la mayoria de gente de la capital, se infecto, ahora la capital es una ciudad completamente infectada, y los “infectados” se estan moviendo hacia estas zonas.

– Como? Es eso posible?

– Asi dicen los reportes de las radios, y ya no hay comunicacion con la gente de la capital, se supone que es una enfermedad que comenzo el viernes en todo el mundo, hoy ya es domingo, y la gente ya esta huyendo despavorida y hay mucha gente infectada, solo con estos gobiernos nos pasa.

Juan penso en lo que le decia aquel señor, y recordo lo que paso el viernes, que los negocios cerraron temprano, que decidieron cerrar temprano el banco, que no lo pasaron a traer de la agencia, que el sabado la agencia estaba completamente cerrada, y que nadie respondia a sus llamadas. Tambien que el encargado de la agencia, menciono algo acerca de la enfermedad.

– Entonces esta enfermedad que es?

– Nadie lo sabe hasta ahora, se dice que comenzo en todos los paises al mismo tiempo, y que lugares como Estados Unidos, han perdido completamente la comunicacion al exterior, se decreto un cierre de fronteras, un estado de excepcion, etc. pero de todas maneras nos afecto. No se como esta el resto del mundo, pero lo poco que se sabe de esta enfermedad, es que te mata, y luego te vuelve a la vida, y que si un infectado te muerde, te vuelves uno de ellos.

Juan se quedo callado, en lo que analizaba la informacion, pensaba en su familia, si estaba bien, en la gente del banco, si logro salir, en Oscar, y en sus demas compañeros de trabajo. Juan entonces decidio seguir su camino, pero debia prepararse.

– Han encontrado alguna cura?

– Al parecer no, y como se ha perdido la comunicacion con el mundo, se sabe muy poco de la enfermedad, tan solo unas fuentes en internet, pero como te has dado cuenta, no todo el mundo por aca tiene internet.

– Y entonces? Que hago si me encuentro con un infectado, me alejo?

– Es lo mas sabio hijo, por ahora no han dicho mayor cosa. Si mira uno, corre, y no voltees.

– Y si los intento balear?

– Tienes algun arma, hijo?

– Si, trabajo de guardia de seguridad en un banco, y aun tengo las armas del trabajo.

– Oye, no es peligroso andar con eso en la calle?

– Si, es posible, pero no las pude devolver, asi que decidi traerlas conmigo.

– Entonces que haras?

– Ire a mi pueblo, con mi familia.

– Bien pensado hijo!

– Y usted no piensa huir?

– No tengo a donde ir, ademas ya estoy viejo, si me ha llegado la hora, pues, ni modo.

– Buena suerte señor!

– Igualmente hijo!!

Juan decidio irse a su pueblo, esa extraña enfermedad podia ser peligrosa, ademas de que si habia infectados por ahi, el no queria encontrarse con ninguno de ellos.

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Capitulo 3: Primer Encuentro

Dia 1 14:00 horas

Juan se encontraba ayudando al joven del carro chocado, el joven aun seguia en estado de shock, y no decia palabra alguna.

– Oiga joven, se encuentra bien?

La nula respuesta de aquel joven, mas la desesperacion de Juan, hizo que este ultimo tuviera ganas de darle un golpe para ver si asi reaccionaba, pero decidio mejor no hacerlo.

Sin embargo, la extraña expresion perdida del joven, cambio por completo a una de autentico terror en un instante, mientras señalaba al lugar donde estaba el bulto atropellado.

Juan volteo a ver rapidamente, y lo que vio lo lleno de un miedo tremendo, su cuerpo estaba paralizado por completo al ver esa terrible imagen.

(Oh, Dios Mio!!)

Fue lo unico que paso por la mente de Juan en ese momento, no sabia si lo que estaba viendo era un fantasma, o que demonios, sin embargo veia como aquel bulto que supuestamente recien habian atropellado, se levantaba e iba hacia las personas que se encontraban en aquel automovil.

Juan logro reaccionar y empezo a correr, mientras el joven se quedaba paralizado, como si aquel fuera su castigo divino por haber matado a esa persona.

Aquel sujeto, parecia moverse tambaleandose, su brazo izquierdo estaba en una posicion antinatural, y parecia como si estuviera cojeando, tenia un gran charco de sangre en su cabeza, al parecer en el momento en que lo atropellaron su cabeza choco contra el parabrisas del automovil. Segun lo que Juan observaba, aquel sujeto deberia estar muerto y no deberia levantarse, pero Juan decidio detenerse, y regreso hacia donde estaba aquella escena sacada directamente de una pelicula de terror.

Juan penso en las peliculas de terror que habia visto, y penso en ellas, sin embargo se le ocurrio que tal vez el atropellado se encontraba bien, asi que en lo que iba de regreso:

– Oiga, se encuentra usted bien, nos ha dado un susto tremendo.

Pero al igual que aquel joven, tampoco hubo respuesta, tan solo aquel sujeto que poco a poco iba acercandose al joven, con unos ojos blancos, parecia como si estuviera muerto, tan solo volteo por un instante cuando le hicieron la pregunta, pero el sujeto siguio su camino, directamente hacia aquel asustado joven.

– Oiga se encuentra bien

Juan se acerco a la escena, pero lo que vio en ese momento hizo que su corazon latiera a una velocidad impresionante. El miedo se apodero por completo de Juan, y se volvio a paralizar. En aquel preciso momento, el sujeto se tiro al cuello del joven, y empezo a morderlo. El joven de por si estaba paralizado del miedo y no ofrecio resistencia, sin embargo Juan estuvo a punto de dejar sus cosas y salir huyendo, pero decidio ir a ayudar al joven.

– Oiga usted, que demonios le pasa!

Decidio acercarse hasta donde estaba el sujeto y el joven, y trato de apartarlos con fuerza, tirando al sujeto a un par de metros de el.

– Se… se… se encuentra usted bien?

El joven estaba aun tirado sobre el volante, pero esta vez estaba inmovil y cubierto de sangre, Juan decidio sacarlo del auto, y lo acosto en el suelo, mientras se acercaba al sujeto, vio que este se trataba de incorporar. El sujeto hizo un sonido gutural una especie de grito, que intimido a Juan, si Juan tenia miedo, en ese momento, Juan entro en panico, y agarrando sus cosas, decidio salir corriendo por la carretera, tan solo volteo a ver por un instante, mientras veia que el sujeto se incorporaba, y vio que el joven, tambien poco a poco se empezaba a mover. Decidio no seguir viendo y seguir corriendo.

(Que demonios esta pasando aqui)

Juan corrio y corrio no se dio cuenta por cuanto tiempo, paso por un pueblo desierto, no vio a nadie, ni siquiera vio un bus, ni nada, siguio corriendo, hasta entrada la noche,  donde llego a una gasolinera que parecia vacia. Tan solo tomo un poco de agua de uno de los barriles que ahi habia, y prefirio seguir caminando por la carretera, hasta que lo venciera el sueño.

Capitulo 2: Ciudad fantasma

Dia 1 10:00 horas

Juan ese dia no escucho su alarma, el haberse quedado despierto hasta la 1 de la madrugada, no lo ayudo en nada, eran las 10 de la mañana cuando logro despertarse, pero el cansancio no le dejaba pensar con claridad. Entonces recordo que tenia que ir a dejar sus armas a la oficina, asi que con mucho cuidado, y para esconder las armas las metio con mucho cuidado en sus dos maletines, el revolver y las balas cabian perfectamente en su mochila, las metio en una bolsa de plastico, porque sabian que en la oficina le iban a contar las balas y que si perdia una, se la iban a cobrar. La escopeta la guardo en su maletin con el resto de su ropa, ya que este era lo suficientemente largo para guardar el arma. Asi que tomo sus cosas y aunque penso que ir a la oficina era un dolor de cabeza, era lo mejor, ya que la oficina de la agencia de seguridad quedaba bastante cerca de la terminal de buses.

(Asi me podre ir de una buena vez, pero estoy seguro que los buses estaran ya llenos, mucha gente se estara iendo ya hacias sus pueblos por las vacaciones de navidad)

Salio a la calle, y se dio cuenta de que ni siquiera las tiendas habian abierto, que los negocios estaban aun cerrados, y que la calle a pesar de vivir cerca de una calle regularmente transitada, estaba completamente desierta, no habia gente, no habia carros, no habia ruido, parecia como si todos estuvieran escondiendose en algun lado, Juan no le tomo importancia, y camino varias cuadras hasta donde podia tomar el bus que lo llevaria a la agencia, sin embargo, no habia nada, ni siquiera buses.

Encontro cerca un telefono publico, y decidio llamar a la oficina, nadie le contesto, asi que decidio caminar, ya que de todas manera tenia que llegar a la terminal de buses, que le quedaba cerca de la oficina.

Cuando llego, efectivamente no encontro a nadie, los negocios de alrededor, seguian cerrados, no habia gente cerca, y el ruido habitual de la zona desaparecio por completo, dando lugar a un silencio perturbador, un silencio que anunciaba aquello que se estaba empezando a cocinar en todo el mundo, y que Juan tarde o temprano iba  a conocer.

Juan estaba demasiado enojado, tuvo que caminar mas de una hora, desde el apartamentito que alquilaba, hasta su oficina y esta estaba cerrada, toco varias veces, llamo por telefono a alguno de sus superiores, pero nadie le contestaba, su enojo era mayor, porque no queria llevarse las armas a su pueblo, sin embargo regresar a su casa, lo haria perder mucho tiempo, asi que decidio mejor irse a su pueblo, y tomar la primera camioneta que lo llevara, el estar ahi mas tiempo, haria que Juan perdiera los estribos, asi que enfilo hacia la terminal de buses. Con su respectiva carga, tambien tenia cierto temor, ya que al no llevar su uniforme de agente, y llevar esas armas, si la policia llegara a registrar sus cosas, lo mas probable es que lo metan a la carcel, y con sus jefes de la agencia de seguridad desaparecidos, seria lo peor que le podria pasar. Sin embargo en el camino hacia la terminal de buses, siguio sin encontrar a nadie, tal vez vio pasar uno que otro automovil, pero no con el ritmo con el que solian hacerlo habitualmente en esa zona.

Al llegar a la terminal, se encontro con que tampoco habia nadie, y que ni siquiera habia un bus estacionado.

(Esto no me puede estar pasando, hoy no es mi dia, esto no se puede poner peor)

Pero Juan ya estaba demasiado furioso, y ese enojo lo hizo que decidiera aunque sea caminando, iba a llegar a su pueblo, y enfilo hacia el oeste, que es por donde los buses tomarian para ir a su pueblo, el ya conocia esa carretera, asi que si la seguia, tal vez algun automovilista, se lo podria llevar, o podria encontrar algun bus, y enfilo hacia la carretera.

Camino por otro rato, hasta que llego al principio de la carretera que sale de la ciudad, sin embargo lo que vio ahi era algo que lo iba a marcar para toda su vida. Encontro un automovil chocado contra un poste del camino, el humo aun salia del capo de este, y habia una persona en el volante, al otro lado habia una persona tirada, parecia que el automovil lo atropello, tal vez trato de quitarselo y no lo logro, y luego se estrello contra el poste, o lo atropello, y del susto, luego se estrellom Juan penso por un momento las razones, y esas dos fueron sus mejores teorias. Juan decidio acercarse a ayudar al individuo del automovil, ya que la persona tirada en el suelo se encontraba completamente inmovil.

(Posiblemente ya este muerto, es una lastima no tener celular para llamar a los bomberos, pero tal vez el señor del auto tenga uno)

Se acerco al auto, y vio que el joven, tal vez de unos 23 años, estaba bastante asustado, al parecer se encontraba bien, pero estaba asustado.

– Se encuentra bien señor?

No hubo ninguna respuesta, la cara del joven era de miedo, posiblemente sea la primera vez que atropella a alguien y no sabia que hacer.

– Señor, se encuentra usted bien? Quiere que llamemos a los bomberos?

En eso, el joven del automovil reacciono, pero aun no recuperaba el habla, apenas balbuceaba algo que Juan no entendia.

– Oiga, se encuentra bien? llamamos a los bomberos? se lastimo algo?

Lo que no se daban cuenta, era que aquel bulto atropellado, parecia moverse, e incorporarse en el camino, mientras se dirigia hacia Juan y el otro joven.

Capitulo 1: Dia cero

Ese dia, Juan se levanto como si nada, el dia anterior se desvelo, viendo unas peliculas, en el reproductor de DVD que acababa de comprar, Juan no podia negar que se sentia muy cansado, y tomo una taza de cafe para animarse.

(No debi haberme desvelado, esperemos que por ser Viernes y que aun no sea fin de mes, el dia sea tranquilo y pase sin mayores incidentes)

En aquel dia, el banco estaba a reventar, mucha gente se iba ir de vacaciones pronto, por las navidades, y Juan tambien habia pedido vacaciones, y a pesar de que en un principio se las habian negado, logro convencer a su jefe de que las necesitaba, y que en el año que habia estado ahi, aun no se las habian dado. Juan estaba desesperado, mucha gente iba a sacar su dinero, como si el mundo se fuera a acabar. y eso porque por ser el viernes antes de navidad, mucha gente estaba preocupada por sus compras de ultima hora.

(Como quisiera que esto terminara, pero apenas estamos comenzando)

Todos los cajeros estaban ocupados, y apenas un cliente se iba, otro tomaba su lugar, fue un ritmo vertiginoso, durante medio dia, y a la hora de almuerzo el banco se vacio por completo, asi que la gente pudo almorzar con tranquilidad.

Oscar era compañero de Juan en el banco, tenia 1 mes de haber llegado, y ya se habia adaptado, a estar parado sin hacer nada todo el dia, a arreglar las colas de los cuentahabientes, y a dejar una parte de la cola de gente esperando afuera mientras el banco tenia mucha gente.

– Oye Juan, vete a almorzar, este dia parece de locos verdad?

– Ni que lo digas, compañero, buen provecho.

En el segundo nivel de aquel banco, habia una mesa, dispuesta para que los empleado pudieran comer ahi, los que llevaban almuerzo, sin embargo para aquellos, que no lo llevaban habian muchos comedores por aquella zona.

– Oye Juan, es cierto de que te vas de vacaciones?

Preguntaban los cajeros, y ante la respuesta afirmativa de Juan.

– bueno, como no te vamos a ver hasta el otro año, que te parece si te invitamos a almorzar?

– Je je, tu sabes que nunca le haria caras a una comida gratis verdad?

Despues de aquel almuerzo, Juan llego a relevar a Oscar para que este fuera a almorzar, como a las 3 de la tarde, se preguntaban que paso con toda esa gente de la mañana, ya que el banco estaba completamente vacio, y Juan y Oscar se extrañaban que los negocios aledaños al banco, empezaran a cerrar desde temprano.

– Has oido las noticias Juan?

– No, paso algo interesante?

– Pues se empieza a hablar de una pandemia, una enfermedad o algo que mata a las personas que infecta.

– Y ya vino a este pais?

– Pues se supone que no, pero ya empezaron a cerrar las fronteras, ya que al parecer tiene una alta tasa de contagio, todas las personas que han estado en contacto con las personas enfermas, automaticamente se contagian.

– Ah si? (Como si me importara, ya para mañana estare en mi tierra, y ya no tendre que preocuparme por un buen rato de enfermedades y demas) Ah, no sera como la fiebre esa que hubo hace ya varios años?

– Ni idea, en las noticias no han dado mayores detalles.

Asi transcurrio ese dia, sin mayores incidentes, mas que la extrañeza de que todos los negocios alrededor del banco habian cerrado, y las calles estaban desiertas.

El gerente del banco, llamo  a una reunion en donde acordaron cerrar temprano el banco, y a que esperaran las noticias,  para saber como estaba la situacion y por cualquier cosa, que llegaran temprano al siguiente dia, a menos que el gobieno decreto algun estado de emergencia.

– Juan, Oscar, llamaron de la agencia, dijeron que hoy no iban a pasar por ustedes.

– Y eso? (y que pretenden que  me lleve las armas a mi casa, estan locos o que?)

– Ni idea, al parecer como casi todos los negocios estaban cerrando temprano, al parecer decidieron cerrarla por hoy, dijeron que mañana a primera hora, que fuera Juan a dejar sus armas, para que te puedas ir de vacaciones.

(Maldicion, yo que pensaba irme hoy en la noche) posiblemente a la media noche iba a estar llegando a mi casa, pero queria olvidar todo esto ya)

– B… Bueno, ni modo

Asi que el banco cerro a las 5 de la tarde de ese dia. Y todos se fueron a su casa temprano, sin embargo Juan, prefirio irse caminando a su casa, la cual no le quedaba tan lejos del banco, ademas de que las camionetas (buses) apenas estaban circulando, vio como 2 o 3 en lo que llegaba a su casa.

Juan llego a su casa, y al no importarle lo de las noticias, ya que a el no le afectaban si abrian o no el banco, decidio pasar la noche viendo la otras peliculas que no habia podido ver la noche anterior.

Parte 1: Inicio

Juan, a sus 22 años buscaba algo mejor, en el campo las oportunidades son pocas, y la gente preferia trabajar a estudiar, y eso peso en la vida de Juan, el deseaba algo mejor para si y para su familia, por eso decidio emigrar a la ciudad, su falta de estudios, le afecto bastante en su vida laboral, asi que lo unico que pudo encontrar fue trabajo como guardia de seguridad, en este trabajo ganaba lo suficiente para su supervivencia, y al ser soltero, podia darse ciertos lujos, y guardar un poco para su familia, en el caso de que decidiera regresar a su tierra.

Como guardia de seguridad, apenas si le dieron un entrenamiento en armas, las agencias de seguridad, creian que era un gasto innecesario, creian que tan solo la presencia del guardia armado seria suficiente para asustar a los ladrones, por lo tanto, era comun que a la hora de los asaltos, los guardias de seguridad eran los primeros en caer, debido a su inexperiencia con las armas.

A los guardias se les daba un revolver y una escopeta, con 100 tiros para el revolver y 25 para la escopeta, ya que las agencias no creian que necesitaran mas. Tambien al terminar el turno, la mayoria de agencias, iba  a traer a sus guardias, y los llevaban a la agencia, mas que nada, para que no se llevaran las armas, o se las intentaran robar, ya que se habia oido de casos en los que los guardias solo se metian a las agencias, para robar las armas.

Juan apenas si sabia manejar un arma, y su complexion pequeña, tampoco es que fuera intimidante, por suerte en el año que estuvo trabajando en el banco, nunca tuvo un incidente mayor, exceptuando por la vez que hubieron disturbios por donde trabajaba, y llegaron hasta romper algunos vidrios del banco, antes de que lo cerraran, sin embargo el incidente no paso a mas, y Juan nunca tuvo que accionar sus armas, en la agencia solo le habian enseñado a dispararlas, pero el nunca lo hizo, deseaba que nunca  llegara el dia en que tuviera que usarlas, sin embargo aquel dia, iba a llegar…

Aqui contaremos su historia desde el dia cero…